Creo que el precio era excesivo porque tienen otras casas en la misma finca con el mismo precio o muy similar y con unas condiciones mucho mejores porque son casas "que miran" al jardín en lugar de a la calle, con más luz, más alegría, etc. Nosotros además tuvimos un problema de goteras y otro con insectos (pulgas posiblemente) en la habitación pequeña, donde picaron a mi hijo bastante. Es verdad que Marianne, la chica que nos atendía, se portó muy bien para ayudarnos con todos los problemas, pero creo que nos tendrían que haber compensado con algún tipo de devolución económica por todo lo que he comentado.